Probióticos, Salud y Ejercicio

En la medicina hay muchos cambios y cada día hay nuevos avances. Pero hay líneas de investigación que son más aplicables a la clínica y a la vida en general. El tema que vamos a tratar hoy es sobre la microbiotica intestinal es un área importantísima de investigación y donde cada día vemos aplicación para la salud, o para alguna enfermedad (diarrea, infección por hongos o cándida,…). Hablemos pues sobre probióticos, salud y ejercicio.

El término microbiota define al conjunto de microorganismos (bacterias, hongos, arqueas, virus y parásitos) que se alojan en nuestro cuerpo e interactúan con nuestras células. Este concepto sustituye al antiguo término “microflora o flora comensal”. La totalidad de los genes de la microbiota humana se denomina Microbioma. Aproximadamente el intestino humano contiene 100 billones de bacterias de unas 1000 especies distintas.

Un estilo de vida consciente del ejercicio físico y de una nutrición adecuada. Un control del estrés contribuyen al equilibrio de la microbiota intestinal y a la salud global de la persona. Un ecosistema estable de nuestra microbiota conseguirá resultados en salud.

¿Cuál es la composición de la microbiota intestinal?

La microbiota intestinal es como la huella digital, es única e individual, siendo específica en cada individuo, pero tiene familias o grupos de microorganismos comunes. La microbiota de un individuo se establece en los 2-3 primeros años de vida y se verá influenciada en este tiempo por distintos factores (nacimiento vía vaginal o no, toma de antibióticos en los dos primeros años,…). A lo largo de nuestra vida, la microbiota va a sufrir cambios, por viajes, por estrés, por medicación, por estilos de vida, por alimentación por contaminantes, etc. Los microorganismos se encuentran dispersos por las mucosas, por lo que no sólo hay microbiota intestinal, también en cavidad oral, esófago, a nivel gástrico y la composición de cada localización es muy distinta. Cuanto más estable sea nuestra microbiota, más salud tendremos y mejor rendimiento deportivo alcanzaremos.

Sólo tenemos conocimiento de unos pocos microorganismos y cada día la investigación en éste área es más relevante para encontrar nuevos microorganismos e ir ampliando en sus funciones y cómo afectan estos probióticos a la salud y el ejercicio

Existen cuatro filos dominantes en el intestino humano:

  • Firmicutes
  • Bacteroidetes
  • Actinobacterias
  • Proteobacterias

Además en esta microbiota intestinal existen otros microorganismos como son:

  • Los hongos (cándidas,…)
  • Arqueas

¿Qué función tiene la microbiota?

Podemos clasificar a la microbiota en 3 grupos:

1- Microbiota nutritiva:

La microbiota muconutritiva la componen bacterias anaerobias estrictas. Se encarga de mantener el mucus que forma, parte de la mucosa intestinal. Estas bacterias ayudan a la digestión, a la absorción y a la síntesis de muchos nutrientes, como el ácido butírico, que ayuda a mantener la integridad de las uniones intercelulares del intestino.

La Akkermansia muciniphila, el Faecalibacterium prausnitzii y la Roseburia intestinalis son sus representantes principales.

Si algunas de estas bacterias está por debajo de los valores de normalidad puede provocar:

  • Una disminución de la producción de mucus.
  • Una falta de protección y nutrición de la mucosa.
  • Un aumento de la inflamación de la mucosa.

En resumen la disminución de la flora muconutritiva, provoca inflamación de la mucosa intestinal, alteración de la permeabilidad, sobrecarga hepática endógena e inflamación silenciosa.

2- Microbiota reguladora:

La microbiota reguladora tiene dos funciones:

  • La función inmunológica (Enterococcus, Staphylococcus y E.coli) que regula la actuación del sistema inmunitario. Evitan que la mayoría de sustancias potencialmente antigénicas desencadenen una reacción inmunitaria específica (fenómenos de tolerancia antigénica). Si algunas de estas bacterias están por debajo de los valores de normalidad puede provocar un aumento en alteraciones inmunitarias como alergias, patologías autoinmunes o inmunodeficiencias.
  • La función protectora (Bifidobacterias y Lactobacillus, algunos Bacteroidetes) crea una barrera física e inmunológica. Mantienen el pH fisiológicamente ácido en la luz intestinal y conservan la integridad de la permeabilidad intestinal. Existen muchos factores que pueden eliminar este tipo de bacterias: la ingesta de fármacos, las dietas mal balanceadas, la ingesta de tóxicos, el estrés y las infecciones intestinales (hongos o parásitos).

Si algunas de estas bacterias están por debajo de los valores de normalidad puede provocar una disminución de los sistemas protectores de la barrera intestinal que deja vía libre a los patógenos.

3- Microbiota proteolítica:

La microbiota proteolítica se comporta como patógenos facultativos. Alcalinizan el medio intestinal y generan sustancias potencialmente tóxicas, como las aminas (hidrólisis de proteínas). Estas sustancias bloquean el crecimiento de la microbiota reguladora. Los Clostridiums y las Enterobacterias son sus representantes principales. Si algunas de estas bacterias están por encima de los valores de normalidad pueden provocar:

  • Un pH intestinal alcalino, favoreciendo el desarrollo de patógenos.
  • Un pH fisiológico ácido, por el consumo de bicarbonato circulante.
  • Una sobrecarga funcional del hígado.
  • Una lesión en la mucosa, dando lugar a una inflamación y una alteración de permeabilidad intestinal.

¿Cómo puedo mejorar mi microbiota intestinal?

Lo primero es saber si nuestra microbiota está bien. Para ello es necesario tener una entrevista clínica con el paciente y tras la valoración podemos solicitar un estudio de heces para analizar la microbiota de nuestro organismo y con las alteraciones que se presenten hacer un tratamiento personalizado.

Con este análisis podemos ver distintas poblaciones y filos bacterianas, así como de otros microorganismos (hongos,…) y así disponer de un tratamiento específico según precise el paciente. Además, podemos ver tóxicos medioambientales (minerales tóxicos). Este análisis es vital para realizar un correcto tratamiento.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “los probióticos son microorganismos vivos que, si se administran en suficiente cantidad, tienen efectos benéficos para la salud. La utilización de un probiótico en el ámbito deportivo está justificada por el beneficio inmunológico (modulan citoquinas, activan macrófagos locales,…) y otros beneficios (eliminan los radicales superóxidos,…).

Además, la combinación de probióticos junto con L-Glutamina proporcionará más beneficios en salud. Podríamos decir de una forma general y sintética que la L-Glutamina fortalece la mucosa intestinal, además es el aminoácido más abundante y posee múltiples funciones en el cuerpo humano. La glutamina disminuye desde los almacenes musculares durante el estrés metabólico severo, incluyendo sepsis y procesos quirúrgicos.

Por todo lo anterior, es recomendable el uso de probióticos para mantener la salud y para nuestro rendimiento deportivo.

Algunas acciones de alguna cepa (probiótico):

  • B. bifidum: Suprime la secreción de la IgE. Mejora la fagocitosis. Se usa en diarrea por antibióticos, en colitis ulcerosa.
  • B. breve: Reuce las poblaciones de Bacteroides y Clostridiu. Estimula el sistema inmune. Se usa en diarreas por rotavirus y en enteritis.
  • B. Lactis: Mejora la inmunidad celular, aumenta las respuestas de IG a la toxina del colera y tétanos. Se usa en colitis ulcerosa, en estreñimiento y alergias y eccemas.
  • L. acidóphilus: Consigue un equilibrio de la flora intestinal y del sistema inmunitario. Se usa en Vaginitis, vaginosis, en el colon irritable.
  • L. rhamnosus: Inmunoestimulador. Diarrea por rotavirus, antbiótico,… en infecciones urinarias, vaginosis bacteriana, alergias, dermatitis atópicas, eccemas.
  • L. plantarum: es tolerante al ácido y a la bilis. Tegula las citoquinas proinflamatorias. Apoya la función de barrera intestinal. Se usa en diarreas, colitis ulcerosa y colon irritable.

Probióticos, salud y ejercicio.

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