La verdad sobre el estrés y la grasa corporal

La verdad sobre el estrés y la grasa corporal


El estrés, el enemigo a la hora de reducir grasa corporal

Por si todavía no lo sabías, el estrés es uno de los factores con mayor importancia a la hora de querer reducir nuestra grasa corporal, e inclusive para mantenernos. Desafortunadamente, mucho de nosotros ni nos damos cuenta que estamos viviendo en estrés y que esto puede ser contraproducente para nuestra salud, y en general, para nuestra calidad de vida. De hecho, el estrés puede sabotear todos nuestros grandes esfuerzos para lograr nuestros objetivos, inclusive comiendo sano y haciendo ejercicio.

¿Y por qué el estrés puede ser una de las causas de aumento de peso, o de frenar nuestra quema de grasas?

  • Hormonal: cuando nuestro cerebro detecta la presencia de una amenaza, se dispara la liberación del cortisol la “hormona del estrés”. Esta hormona en condiciones normales no es dañina, de hecho, es necesaria. Sin embargo, cuando hay una sobre producción puede generar ansiedad, problemas con la tiroides, ganancia de peso sobretodo abdominal, e inhibición de la ganancia de masa muscular.

El problema es que cuando estamos en pleno proceso de pérdida de peso, no sólo se restringen mucho las calorías lo cual produce inevitablemente que nuestro cortisol en sangre aumente, si no también que las personas a la hora de pesarse, sientan cierto estrés y sentimientos de culpa al ver que no hay progreso  (es decir, que no bajaron de peso, lo cual es irrelevante porque si se pudo haber bajado de grasa).

  • Grasa abdominal: una de las consecuencias que sucede cuando vivimos en estrés crónico, y es que hay una mayor ganancia  de grasa en la zona abdominal debido a un cortisol elevado. Junto con un en descenso en el metabolismo, debido a que el cuerpo quiere mantener un suministro adecuado de glucosa para todo el trabajo mental y físico que vive en “modo amenaza”.
  • Mayor ansiedad: otra consecuencia del estrés es que se elevan los antojos, sobre todo de comida alta en azúcares y con grasas saturadas, que es la menos saludable. Todo ello porque el estrés puede sabotear el sistema de recompensa de nuestro cerebro, y que anhelemos más grasa y azúcar
  • Dormir menos: El estrés nos lleva a dormir menos, y la falta de sueño puede interrumpir el funcionamiento de la grelina (hormona del hambre), y la leptina(la hormona de la saciedad), ambas reguladoras del apetito. Asimismo la hormona del crecimiento se reduce si no dormimos bien, y  esta hormona estimula la síntesis de proteínas en el músculo y la utilización de ácidos grasos como fuente de energía para reducir el tejido graso. Y por la hormona que nos ayuda a desarrollar masa muscular y reducir la grasa corporal.

Ahora que sabemos todo lo dañino que puede ser el estrés, sobre todo si es crónico, te cuento cómo lo podemos reducir:

  • Ejercicio: sin duda alguna la solución número uno. Las personas que hacen ejercicio regularmente tienen menos probabilidades de experimentar ansiedad que aquellas que no hacen ejercicio. Disminuye el cortisol, y desencadena ciertos procesos que mejoran el estado de ánimo (por ejemplo, la liberación de endorfinas). Además mejora el sueño lo cual a su vez reducirá el cortisol, y mejora la confianza en sí mismo, que a su vez promueve el bienestar mental.

Considera algunos suplementos:

  • El ashwagandha  es una hierba utilizada para tratar el estrés y mejorar la sensación de bienestar.
  • El té verde además de tener polifenoles que actúan como antioxidantes, ayuda a disminuir el estrés incrementando los niveles de serotonina.
  • Introducir HMB cuando se tiene estrés puede minimizar la degradación de la proteína muscular, y aumentar los procesos de crecimiento musculares.
  • Y por último el ginkgo biloba, ofrece una mejoría como antiestrés, además aporta beneficios contra la ansiedad, y del funcionamiento del cerebro. Nuestra Premium Wake Up es una fórmula nutritiva y funcional ideal para empezar con buen pie cada mañana, junto con un perfil nutricional súper completo. 
  • Realiza pequeñas comidas trampa de forma semanal con la o las personas que disfrutes, donde puedas relajarte, alejarte completamente del trabajo ydisminuir por supuesto la ansiedad y los antojos.
  • Aprende a disfrutar de la comida, de conocer a tu cuerpo, de comer con conciencia. Te vendrá bien saber sintonizar tus sensaciones de hambre o plenitud, en lugar de comer sólo porque hay comida delante de ti.
  • Duerme suficiente: y sobre todo duerme bien, lo necesitamos para un buen funcionamiento de nuestro organismo a lo largo del día, pero además nos ayuda a acelerar nuestro metabolismo durante la fase REM del sueño, por lo cual quemaremos grasa mientras dormimos.

Todo el mundo ha sentido estrés en su vida y es normal, sin embargo, de manera prolongada puede causar muchas alteraciones a nivel hormonal y físico. Lo bueno es que podemos manejarlo e incluso a veces prevenirlo. 

Lo más importante es que puedas detectar de dónde proviene tu estrés, y aunque no podamos cambiar la causa principal, podemos reducirlo con otras actividades y estrategias que te harán sentir más saludable y por supuesto feliz.

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